Roquetes (Baix Ebre), Lunes 13 de enero de 2014. -- Tras 17 años y 18 campañas ininterrumpidas, el Observatorio del Ebro desplazará un técnico para continuar realizando actividades científicas en la Antártida.

El objetivo principal de la presencia del Observatorio del Ebro (OE) en la Base Antártica Española (BAE) es asegurar el registro continuo del campo magnético terrestre y el registro ionosférico durante el próximo verano austral, mediante instrumentos que se instalaron en la isla Livingston durante las campañas 1995-1996 y 2004-2005 respectivamente, y que se han mantenido hasta hoy.

El proyecto en que se enmarcan estas actividades debió finalizar en 31 de Diciembre de 2013 y cumplió con los objetivos previstos. Sin embargo, la actividad científica relacionada con el proyecto necesita mantener su continuidad durante el año 2014. Debido a la falta de convocatoria de Acciones complementarias de Investigación y el retraso en la convocatoria del Plan Estatal de Investigación Científica y Técnica y de Innovación, se solicitó una prórroga que permitiera al OE realizar actividades en la BAE para poder mantener y extender las series de datos históricas, así como realizar las actividades de diseminación y difusión de los resultados ligados a la campaña actual.

De este modo, Miguel Ibáñez Caballé se desplazará a la BAE para recuperar los registros de la invernada de 2013 y mantener y calibrar la instrumentación del observatorio geofísico. Además, durante esta campaña se determinará el mejor emplazamiento para la instalación, en una campaña futura, de un nuevo instrumento que ha de permitir la completa automatización de las medidas geomagnéticas. La instalación de este instrumente está sujeta a la concesión de un nuevo proyecto solicitado recientemente.

Algunas de estas tareas están coordinadas con científicos de la Escuela de Ingenieros de La Salle (Universidad Ramon Llull) y del grupo de Astronomía y Geomática (gAGE) de la Universidad Politécnica de Cataluña.